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miércoles, 2 de enero de 2008

EL IMPERIALISMO COMO FORMA DE VIDA

Por Juan Carlos Rojas
Es común ver a las organizaciones de izquierda en nuestro continente, despotricar fluidamente contra los liberales, - o neoliberales como tanto les gusta llamarnos – encasillándonos en la misma celda que la de los conservadores. Esto se debe a que apoyamos el sistema “capitalista” que tanto éxito le dio a los Estados Unidos, esto nos valió el estigma de se imperialistas y cachorros del Imperio.
De lo que no se dan cuenta estos ciegos es que el mercado hace que se imponga por así decirlo el producto más ofrecido y más consumido a la vez, eso no está mal de ninguna manera. Es más gracias a Roma la mayoría de los países civilizados pueden estar orgullosos del sistema jurídico que poseen. En un futuro no muy lejano, si se da la lógica y Estados Unidos pierda el trono Imperial, estarán a la espera, China, India y Europa para ser los protagonistas. No se sorprenda el lector que en los siguientes capítulos de “Los Simpsons”, Apu el despensero hindú sea el principal protagonista de la serie.
Los izquierdistas y nacionalistas alegan que el legado cultural de su país desaparecerá y que esa es la forma en que el imperialismo somete a las naciones más débiles. Están en contra de la globalización aduciendo que esta es la forma en que los yanquis despojan de su soberanía a los pueblos; yo les respondo, si los estadounidenses les despojan a los pueblos su soberanía e identidad, estos personajes, se los despojan a los individuos. Con esto quiero decir que uno no puede ser obligado a estar orgulloso de su cultura por pertenecer a ese país, éste debe estar orgulloso por convicción propia.
Yo como liberal admiro el estilo de vida norteamericano, pero no por eso dejo de ser paraguayo. Admiro que después de casi 232 años de vida independiente sus ciudadanos pueden decir que no padecieron de dictaduras y que la libertad a pesar de todos los obstáculos, se impuso, que a pesar de Nixon, Bush, con sus políticas de repente desacertadas y políticas económicas keynesianas, se haya repuesto de la adversidad, ese amor a la libertad, ese orgullo de ser estadounidense, ese impulso que tienen para progresar. Admiro eso. No porque sean estadounidense, sino porque son individuos y se consideran como tal, porque tienen conciencia de que si pierden la libertad individual,- esa lógica de negar que por ser pocos ya no poseen la razón – en donde el individuo es considerado fin por la ley y esta lo protege.
Quiero sentir ese orgullo en mi país, ese orgullo de ser yo, no sólo de ser paraguayo.

1 comentario:

Daniel Duarte dijo...

Excelente el blog de opinión. En cuanto al artículo, estoy de acuerdo; tan de moda está el "antiamericanismo" que cualquier crítica sin la más mínima noción de economía o filosofía al "american lifestyle" se considera válida y está bien vista. Si estás con el Pueblo, estás en contra del imperialismo yanqui - no hay peros.

Los paraguayos deberíamos ser menos hipócritas: preocuparnos menos con los de allá y trabajar para desarrollar la libertad individual en el suelo paraguayo.